Horacio Massacesi y Sebastián Martini no necesitaron enrolarse en el Ejército español para marcar el paso.
La compañía dedicada a soluciones de e-learning para instituciones, asociaciones profesionales y empresas vendió software a esa fuerza armada y conectó en un proyecto piloto a 50 escuelas de la Junta de Andalucía.
Además de la calidad del producto, la clave está en los precios. Si son buenos en el mercado interno, resultan muy competitivos en el exterior, y en especial en Europa.
El 2003 fue también el año de una mayor inserción en el mercado interno, y la llegada a la Capital Federal.
La Escuela Argentina de Negocios, la Universidad Di Tella, la Ctera y facultades de la Universidad de Buenos Aires, entre otros, le compraron licencias. La compañía tiene gastos mínimos de infraestructura.